CARMEN DE LA ROSA

Sobre la autora: Carmen de la Rosa ha publicado las novelas El Al Mizar y El inglés de Serón y es autora de otras dos inéditas y relatos para adultos, así como de una colección de cuentos infantiles. Tiene un blog culinario, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que creó hace una década en la localidad alemana de Heidelberg, donde reside actualmente.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense, realizó dos años de Doctorado y un curso de Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Murcia.

Nació en Sevilla, en una familia de la burguesía rural. Viajera impenitente, conoce casi toda Europa y parte de América y África, y ha vivido en Sevilla, Almería, Múnich, Hamburgo, Dusseldorf y Londres.

Al cumplir 18 años, Marcela Monterreal, cantaora flamenca de gran éxito, recibe una carta de su abuela Lucrecia, ya fallecida. Lucrecia, mulata e hija de esclava, por matrimonio llegó a ser una rica hacendada en Cuba. Arruinada y viuda, pasó a ganarse la vida de la forma más humilde bordando mantones de Manila en un corral de Triana. Todo eso ya lo sabe Marcela al recibir la carta. Lo que no puede sospechar es el secreto que nunca se atrevió a confesar su abuela y el papel decisivo que va a jugar en su vida futura.

Pocos años después, el mundo de Marcela Monterreal comienza a desmoronarse cuando Pablo Ardanza, su gran amor, muere repentinamente. Su carrera como cantaora comienza a diluirse, contrae un matrimonio infeliz cuya única alegría son sus dos hijos, a los que debe proteger de un marido alcoholizado y maltratador. Sus amigas y el secreto de su abuela son su única fortaleza. Todo debe cambiar. Y cambiará.

En el verano de 1981 el Américo Vespucio atracaba en el puerto de Málaga procedente de México portando consigo un Matisse y un misterio: el de la desaparición durante la travesía de Olvido y Miranda Ortiz de Peñarroya, propietarias de un valioso cuadro que ha pertenecido a su familia durante varias generaciones.

A principios del siglo XX, Alberto Ortiz e Isabel de Peñarroya adquieren el lienzo a un marchante parisino durante su luna de miel. A lo largo de todo un siglo el cuadro pasa de mano en mano entre distintos familiares y es testigo de sus peripecias en México, a donde parte de ellos se exilia durante la Guerra Civil Española. A través de las cartas intercambiadas desde ambas orillas del Atlántico, Vita, su madre y su inclasificable abuela mexicana, últimas depositarias del lienzo, reconstruyen el laberinto de fortunas y miserias, infidelidades, celos y alegrías de la familia hasta el presente, en el que se ven en la tesitura de tener que vender el Acuario con peces rojos de Matisse para salvar su negocio de antigüedades.